Ante la ruptura matrimonial los cónyuges se encuentran en una situación de total pérdida pues deben reconstruir su vida personal a nivel emocional pero también tomar decisiones de trascendental relevancia en lo que respecta a sus hijos, sus medios económicos y su patrimonio.

El asesoramiento en materia patrimonial en lo relativo a la liquidación del régimen económico matrimonial es esencial para no llevarse sorpresas fiscales ni en el ejercicio de la liquidación del régimen ni en los futuros ejercicios.

Los ciudadanos de las Illes Balears, si no otorgan capitulaciones matrimoniales, se casan en régimen de separación de bienes lo que implica que pertenecen a cada cónyuge los bienes que tuvieran en el momento inicial del régimen, así como los que adquiera constante el matrimonio. Establece el art. 1.438 de nuestro Código Civil que el trabajo para la casa computará como contribución a las cargas del matrimonio y dará derecho a obtener una compensación a la extinción del régimen; del mismo modo lo hace la Compilación Balear cuando en el art. 4 determina que “se considera como contribución el trabajo para la familia y da derecho a obtener una compensación (…) cuando se extinga el régimen de separación”.

La duda que surge es, ¿qué implicación fiscal tiene esta compensación? Establece el art. 33.3.d LIRPF que no se estimará que ha habido ganancia o pérdida patrimonial en la extinción del régimen económico matrimonial de separación de bienes cuando se produzcan compensaciones, dinerarias o por adjudicación de bienes, por causa diferente a la pensión compensatoria. Debiendo estar la compensación determinada por imposición legal o resolución judicial para que no se estime tal variación patrimonial.

Por tanto, este precepto genera una exención en la tributación como ganancia patrimonial por adjudicación de un bien como compensación. Sin embargo, conviene tener en cuenta el último párrafo del artículo “El supuesto al que se refiere esta letra d) no podrá dar lugar, en ningún caso, a las actualizaciones de los valores de los bienes o derechos adjudicados”. Esto es: el valor de adquisición del bien adjudicado en compensación no será el que se le dé en el momento de la liquidación del régimen sino el que tuvo en la adquisición de origen. Esto significa que cuando el adjudicatario pretenda enajenar el bien deberá tomar como precio de adquisición el de origen, y no el valor que se dio en la liquidación del régimen, con las consecuentes implicaciones fiscales.

Desde Agote Diez Abogados le recomendamos que consulte las implicaciones fiscales de la liquidación de su régimen matrimonial si está proceso de divorcio o las relativas a la tributación de los bienes que se adjudicó en la liquidación de su régimen matrimonial.